Luis A. Noboa Naranjo

Luis A. Noboa Naranjo nació en Ambato el día lº de Febrero de l.9l6 y fue inscrito el 8 por su tío Jorge P. Naranjo-La partida dice así: Certifico: Que en el tomo lº mixto, Pág. 63, acta l86, del Registro de Nacimientos del Cantón Ambato, correspondiente al año de l.9l6, consta la inscripción de LUIS ADOLFO NOBOA NARANJO, nacido en Ambato, provincia del Tungurahua, el primero de Febrero de mil novecientos dieciséis , hijo legítimo de Adolfo Noboa y de Zoila Matilde Naranjo, costurera.- Ecuatoriano- El niño nació sano.

Esta es la historia de una vida que comenzó duramente, bravamente – como niño totalmente desprotegido – y que jamás estuvo exenta de conflictos. No es una simple novela rosa como superficialmente se pudiere pensar. Es la existencia de un compatriota notable: el mayor empresaria ecuatoriano del siglo XX, que además tuvo el mérito de haberse levantado a través del trabajo, ahorro y sacrificio, generando empresas y dando empleo a miles de compatriotas, hasta situarse en los círculos económicos y financieros mundiales y si cometió errores como todo ser humano, fueron más bien culpa del tiempo y no de su persona, pues tuvo un corazón que no se abatió ni en las horas más obscuras ni conoció el odio o la mezquindad, por eso pudo decir en la etapa final de su vida:

!Heredé de mi padre la pobreza pero jamás la amargura ! Su Genealogía hasta los bisabuelos es como sigue PADRES: Luis Adolfo Noboa Ledesma, nacido en Guayaquil en l.89O y Zoila Matilde Naranjo Villota, nacida en Ambato en l.896.

LOS PRIMEROSTIEMPOS

“Empezaba para la joven viuda una época de constante esfuerzo y sacrificio por la superación de los suyos; pero como no pensaba en nada más que en sus hijos, trabajando cada día para atender las necesidades de ellos, nunca se arredró”

“De los familiares de mi esposo solamente su abuelita – Rosa Salinas – nos entregó su apoyo, pero era viejecita y muy pobre. Fuimos a vivir en su casa, un chalet antiguo y de madera, con techo de zinc ubicado en la calle Quito En un principio tuvimos que dormir todos en una hamaca hasta juntar el dinero necesario para comprar camas.”

El barrio estaba en la periferia de la ciudad, tenían que aprovisionarse de agua potable en un tanque. Había mucho polvo en verano y durante los inviernos las calles se convertían en sitios intransitables. Y tan malsano era el clima, que la peste blanca, como se conocía a la terrible tuberculosis, diezmaba familias enteras en la vecindad.

“De los buenos tiempos de mi esposo conservaba tres libras esterlinas de oro que él había ahorrado para nuestros hijos y entendiendo que podía ganarme la vida en algún negocio, vendí en ochocientos sucres la primera libra esterlina, saqué fiados algunos tarros para almacenar leche y empecé a aprovisionarme diariamente de las haciendas vecinas. Con varios muchachos que fui vistiendo con uniformes blancos inicié poco a poco las ventas. Y como hubo algunas personas que me ayudaron viéndome viuda y muy trabajadora, me fue siempre bien. Con la leche sobrante hacía por las tardes rompope en grandes pailas agregando huevos y licor, que envasaba y distribuía, de suerte que no conocí el descanso ni desperdiciaba nada.”

“Un día se me ocurrió hablar con el dueño de una panadería llamado Rigoberto Verdesoto Yagual y él aceptó hornear en su local loo “cholitos” – así llamaban al pan integral -loo panes de yuca y loo panes de huevo, que hice anunciar como Pan de Ambato y los mismos repartidores de la leche vendieron todo porque iban limpios, uniformados y con canastas de mimbre con tapa, y pude pagarle al panadero y me sobró dinero para continuar el negocio”

Otro día, viendo que se acercaban las fiestas del Carnaval, adquirí papeles de colores y por las noches los cortaba sin descanso hasta formar algunas docenas de sobrecitos de mixtura de colores que mandé a vender con buen éxito

Y todo ello mientras atendía a sus hijos, la mayor de los cuales – María – tenía trece años de edad y la última – Amanda – estaba recién nacida.

BREVE VIDA ESTUDÍANTIL 
En l.924, apenas llegado a Guayaquil, el niño Luis Adolfo Noboa Naranjo, entonces conocido solamente por su segundo nombre, inició los estudios primarios en la escuelita fiscal Manuel María Valverde frente al chalet de su abuelita Rosa. Luego pasó a la escuelita fiscal Simón Bolívar y al poco tiempo al Colegio salesiano Cristóbal Colón, pues Doña Zoila había dicho al padre Rector:

“Me he quedado viuda y mis hijos son chicos decentes que necesitan educarse bien. No tengo con qué pagar las pensiones, pero yo le ruego que me los reciba…!

Ante esa súplica, elevada con tanta sinceridad y emoción, el Rector los recibió. No tendrían que cubrir las mensualidades, pagarían solo los gastos de ciertos útiles escolares y era tanta la pobreza que había días que no comían. En l.925 asistió al Cristóbal Colón.
De aquellos tiempos guardó un recuerdo claro y preciso de su madre, mujer admirable desde todo punto de vista, “que me enseñó las primeras acciones, las más sabias, las que perduran siempre. Éramos tan pobres cuando llegamos a Guayaquil, que había días que nos acostábamos a dormir para olvidar que teníamos hambre.”

“Me aterraba el hambre y en cierta ocasión, como sabía que en casa no había qué comer, saqué fuerza de mi flaqueza y le fié dos sucres de pasteles de diez y veinte centavos, al pastelero de nombre Sucre, que paraba en las afueras de la escuela. Esa noche cenamos los pasteles, pero desde la tarde siguiente, mi hermano Enrique y yo comenzamos a hacer a pie el viaje al Colegio, ahorrando los diez centavos diarios que nos daba nuestra madre para el tranvía y los abonábamos a buena cuenta de la deuda, hasta que terminamos de pagarla veinte días después.”

En tan dramáticas circunstancias el joven abandonó sus estudios escolares para iniciarse en cualquier trabajo, pues no podía permitir que los suyos siguieran en la miseria. Fue una decisión increíble dados sus cortos años, anunciadora de la voluntad de triunfar sobre las durezas de la vida, voluntad que le acompañaría siempre y motivaría todos sus actos y proyectos. Por eso, con unción casi religiosa, cuando ganó el primer dinero corrió a entregárselo Su madre lloró y él se la quedó mirando y le dijo:
“No llores mamá, algún día seré rico y te haré muchos regalos.” Era pobrísimo, pero era correcto y exacto en sus asuntos. Después diría “No importa qué tipo de trabajo sea, lo importante es trabajar, única manera de seguir adelante. La cosa más vil de este mundo, lo que degrada, es la dádiva fácil. El pedigüeño es negativo para la sociedad.”

EN LA LOTERÍA 
Ricardo Chacón García a) Don Richard, recuerda que en esos años conoció a Adolfito, quien también solía frecuentar algunas tardes después de las cinco el gimnasio del conocido entrenador Manolo Vizcaíno, ubicado en un gran patio abierto en la calle Bolívar, esquina de General Córdova, con un ring al medio, donde se reunía la muchachada del sector a espectar los amistosos combates entre aficionados.

José Salcedo Delgado administraba la Lotería de la Junta de Beneficencia de Guayaquil y era Cajero Vicente de la Cuadra, quien llevó al joven Ricardo a trabajar a esa dependencia por S/. 5 semanales más S/. l los domingos de mañana. El trabajo dominical consistía en sacar las bolas con los números premiados de unas ánforas colocadas en medio del público espectador. La Lotería jugaba con cuatro cifras y como Ricardo ya había amistado con Adolfito, se le ocurrió pedirle que lo acompañara los domingos con el mismo sueldo de S/. l que él ganaba, uniformados de pantalón azul marino, saco blanco y botones dorados. Y cada domingo el joven Noboa se ilusionaba con su trabajo “Sacar el número correspondiente al premio gordo era para mi toda una experiencia, me dejaba llevar por el ensueño de lo que yo podría hacer con cien mil sucres de aquellos días en el bolsillo Fletar un barco y comprar mercaderías en Panamá o en algún puerto norteamericano, para revenderlas en Guayaquil. En segundos hacía sumas mensuales y veía respuestas.” Años después confesaría: Siempre quise dinero, no por el dinero en si, sino por el poder que el dinero otorga, por el efecto multiplicador cuando se opera bien y por la riqueza que produce.” Pero nunca jugó a la lotería y por eso jamás se la sacó, otro sería su camino..!

ANUNCIADOR DE ROUNDS
Los domingos por las tardes ambos jóvenes concurrían al Coliseo de propiedad de Rodolfo Baquerizo Moreno al otro lado del Estero Salado, donde se realizaban combates de box y hasta corridas de toros en ciertas fechas especiales. Adolfito, subía al ring, daba las vueltas mostrando los carteles con los números de los rounds y Ricardo se situaba en las esquinas para ayudar a los contendientes pasando las toallas, el agua, los hielos y las naranjas, porque todo se hacía con sencillez, como quien dice, a la criolla. El sueldo era de S/. 2 por domingo, pero como veían las peleas gratuitamente y en palco de primera, se duplicaba por el ahorro del valor de la entrada.

VENDEDOR EXITOSO EN ” SAVIA” 
En l.927, cuando tenía solamente once años, edad en que la mayor parte de los niños aún piensan en juegos y diversiones, principió a trabajar como vendedor de la revista “Savia” que editaban mensualmente José María Aspiazu Valdés y Luis Gerardo Gallegos, dibujante y pintor el primero y escritor e intelectual el segundo, como magazine de información, artes y letras
NOTA AGRADABLE
Para la edición del primer aniversario de “Savia” en l.928, aparecieron algunas síntesis biográficas de quienes hacían la revista y como el joven vendedor reclamó amistosamente a los redactores por no haberse acordado de él, salió en el siguiente número su fotografía de cuerpo entero con la nota que se transcribe a continuación:
“Adolfito” Noboa Naranjo: Así se llama este simpático pibe, inteligente y muy acucioso agente de circulación de Savia en Guayaquil. Es, a la vez, la mascotita de la administración, pues, en cuanto circula la revista, nos trae mucha suerte, o lo que es lo mismo, mucha plata.

VENDEDOR DE NUMEROS
Por su relación en la Lotería incursionó en la venta de números de Panamá y Guayaquil, siendo sus mejores clientes los libaneses. Una mañana entró a la oficina de representaciones de Luis Vernaza Lazarte a ofrecerle un número Otro joven que trabajaba de mensajero en dicha firma: Joaquín Orrantia González, le dijo !Oye! véndeme un guachito, y fue respondido rápido ! He venido aquí por mi cliente exclusivo el señor Vernaza y no por ti, pero voy a hacer una excepción porque él es tu patrón…! Desde entonces quedaron de amigos. Era un muchacho delgado, inteligente, vivaz, que demostraba un sano orgullo por todo cuanto hacía
EN “LA SOCIEDAD GENERAL” Y PRIMEROS NEGOCIOS

Una mañana de ese año de l.928, que fue memorable para la vida del joven Noboa, salió a vender unos pañitos para pulir metales y al pasar por el portal del banco Sociedad General de Crédito de propiedad de Juan Francisco Marcos Aguirre, entró y se anunció a su hijo Juan Xavier Marcos Aguirre de la siguiente curiosa manera: Vengo a venderle un tipo de paño especial para limpiar metales, pues he observado que en este edificio hay muchos bronces y ninguno reluce… Efectuada la demostración al joven Marcos, éste quedó tan impresionado con la fuerte personalidad de quien demostraba ser tan emprendedor, que le ofreció emplearlo como conserje en el Departamento de Suministros con cuarenta sucres mensuales. El chico pidió que le dieran tiempo para contestar, fue a su casa y le contó todo a su madre, quien le aconsejó aceptar, a pesar que en sus negocios callejeros ganaba más que la suma ofrecida, pues era conveniente que se enrolara con una firma tan fuerte.

“Pronto me quisieron todos mis compañeros que dada sus edades bien podían ser mis padres. El propio Gerente Juan X. Marcos me tomó aprecio y a veces me hacía sentar a su lado, pudiendo observar cómo se realizaban las transacciones en la ciudad.”
En la edad de los primeros juegos, Luis A. Noboa Naranjo, como empezó a llamarse desde entonces, no tuvo juguetes ni amigos, trataba con personas mayores y aprendió rápidamente a ser como ellos. Pero ni las injusticias ni nada pudieron acibarrar su vida, pues estaba hecho para los más elevados sentimientos de bondad. Años después, un miembro íntimo de su familia comentaría alegremente que su mayor virtud era la mansedumbre de corazón, pues perdonaba agravios con gran facilidad y no recordaba ofensas.

ESTUDIOS DE CONTABILIDAD MERCANTIL
En 1.929 inició un curso nocturno de contabilidad en el Colegio Mercantil del Profesor Marco A. Reinoso Siempre le habían atraído los números y las matemáticas; era un ser inteligente, rápido, trabajador y simple, que no se complicaba con problemas filosóficos ni existenciales porque las durezas de la orfandad le había hecho muy práctico Tenía una notable destreza para los números pues podía sumar, restar, multiplicar o dividir cantidades de 5, 6 y 7 cifras con una aproximación casi matemática.

REMATISTA EN LA ADUANA.-
“Tenía apenas seis meses trabajando cuando le solicité al joven Marcos un préstamo por S/. 3.ooo. En tres meses tendrá Ud. de vuelta su dinero y una ganancia de S/. 3.ooo” Deslumbrado por la audacia del muchacho le concedió el préstamo Llegada la fecha, teniendo solamente trece años, pagó hasta el último centavo y pidió S/. 6. ooo en iguales condiciones. Finalmente fueron S/. loooo, suma crecida para la época, por eso el joven Marcos, antes de concedérselo, le preguntó sorprendido ¿En qué negocios somos socios? y al saber que su joven empleado se enteraba de los remates en la aduana y que invertía en aquello que tenía mejor salida, con lo que lograba más utilidad, gustosamente le concedió el crédito, pues se había dado cuenta que estaba frente a un gran comerciante y a un empresario en ciernes

A LAS PUERTAS DEL CORREO
Y al margen de estas actividades, a fin de ganar algo más para ayudar al sostenimiento de su hogar, donde ya era el jefe, se propuso utilizar su buena caligrafía desde las seis de la tarde en adelante, cuando las oficinas del Correo cerraba sus puertas. Entonces se sentaba en una de las esquinas y por dos sucres escribía cartas, que los indígenas y policías en su mayor parte iletrados, enviaban a sus familiares de la sierra. En dicho precio estaba incluido el papel, el sobre y la estampilla que sacaba de su bolsillo Había noches que hacía hasta treinta cartas.

LA RESIDENCIAL DEL BOULEVARD
En l.93O la situación familiar había mejorado Dña. Zoila llevaba varios años preparando y vendiendo comida a domicilio Finalmente pudo instalar una pequeña residencial en un departamento alquilado en el boulevard entre Rumichaca y Santa Elena, frente a la Zona Militar, para lo cual tuvo que vender las dos libras esterlinas que le quedaban en S/. l.6oo y aumentó su capital a S/. 8.ooo Instalada la residencial para familias serranas que arribaran en tren a Guayaquil, como la comida era buena y abundante, el trato siempre cortés, existía orden e higiene en los cuartos, estaba situada en pleno centro de la urbe y sus precios eran asequibles a todos los bolsillos, pronto se llenó de clientela.

“El negocio prosperó, me gustaba mucho, al poco tiempo arrendé el departamento de al lado, porque era una especie de entretención permanente. Por las noches Adolfito lustraba los zapatos de los huéspedes y ganaba algún dinero extra.”
Las jornadas comenzaban a las 6 de la mañana. A esa hora concurría al Mercado Sur a comprar los alimentos. A las siete abría el Comedor y principiaba a servirse el desayuno, se arreglaban los cuartos y los salones principales. Revisaba diaríamente estas labores, discutía el menú del día con el cocinero, instruía y dirigía a los saloneros en el trato que debían mantener con los huéspedes. El almuerzo se servía desde las doce en punto y el comedor se cerraba a las tres. Desde esa hora hasta las siete solo había atención en el bar. El Comedor se volvía a abrir a las siete de la noche para servir la cena. A las nueve finalizaba la atención al público y solo entonces doña Zoila regresaba al hogar donde su hija María hacía sus veces. Casi siempre la acompañaba su hijo Luis Adolfo, en otras ocasiones era Enrique, pero nunca volvía sola porque a pesar que la ciudad no ofrecía peligros, era mal visto que una dama transitara por las noches sin la presencia de un caballero de la familia.

CAMBIO DE MONEDAS Y VENTA DE SOUVENIRS
En Enero de l.933 estableció una oficina en el boulevard 9 de Octubre No 113 entre Malecón y Pichincha, cerca de los bancos, pues el dinero tiene que buscar al dinero Su amigo Nelson Uraga Suárez le garantizó el contrato de arrendamiento Era un negocio de cambio de monedas, venta de loterías, souvenir turísticos, sombreros de paja toquilla y pequeñas representaciones – las plumas Parker entre otras – en general todo lo que tuviera pronta salida. Se inscribió en la Cámara de Comercio e hizo las veces de Gerente, Contador, Cajero y Conserje, funciones que desempeñó simultáneamente, como diría con mucha gracia en su vejez. Pronto la Oficina comenzó a ser conocida como “La Funeraria” por la costumbre de su dueño de no cerrar nunca y trabajar hasta muy tarde incluso sábados y domingo; pero se daba tiempo para reunirse con varios amigos: Gustavo Medina Vallejo, Carlos D´Ortignacq, Marcos Lamota, Martín Arellano, Víctor Salgado, Alberto Ruiz de Banegas entre otros y mientras hablaban de muchachas y otros temas del momento, él sacaba su libreta y lápiz y se abstraía en cálculos.
Una vez, al despedirse, Vallejo pronosticó “Este Noboa es de la madera de los millonarios… Quizá por eso pronto comenzó a prosperar.

NEGOCIOS CON ESTRADA
La vecindad al Banco La Previsora le había amistado con su Gerente Víctor Emilio Estrada Sciacaluga, personaje inteligentísimo pero malgenioso y cascarrabias, con quien se saludaba diariamente. Estrada era un hombre superior y gran conocedor del corazón humano y viendo al joven Noboa tan activo y seguro de sí mismo, le quiso llevar a una de las subgerencias del banco, que este no aceptó por cuanto jamás le interesaron los empleos de escritorio; pero era tal su personalidad vivaz y extrovertida que decidió no perderlo “Este joven vale oro” decía para si y le ofreció hacerle su socio como accionista minoritario en “Comercio y Mandato” después transformada en “Comandando S.A.”, empresa importadora y de representaciones – sobre todo norteamericanas – que acababa de fundar. Mientras tanto doña Zoila seguía atareada en el Hotel, su hija María había contraído nupcias con Carlos Suárez Pareja y tenía tres hijos llamados Vilma, Mauricio y Sixto Viuda casó años después con Giacinto Coopmans Saporiti, hijo del Conde Yoldi, sin hijos. Enrique trabajaba en el Ingenio Isabel María. Amanda estudiaba. Por eso se ha dicho que en los años 2O la familia Noboa Naranjo sufrió pobreza extrema, en los 3O por el esfuerzo de sus miembros les mejoró notablemente la situación, al punto que en los años 4O ya existían dos miembros ricos: Doña Zoila y su hijo Luis, aunque primero se hizo rica ella, tal su genialidad. Así, pues, las grandes penurias y necesidades habían quedado olvidadas en el cajón de los recuerdos

EL NEGOCIO DEL ARROZ
En l.935 el principal rubro de la oficina de Noboa era la compra en pequeña escala de arroz en cáscara, pues su falta de capital le impedía ingresar al mundo de los grandes negocios. Como todo en sus comienzos tiene sorpresas, en una de esas compras y por falta del debido almacenamiento, se le dañó una cierta cantidad de arroz con gorgojo La pérdida fue cuantiosa dada su estrecha economía pero varios amigos salieron en su ayuda y pudo superar la crisis y devolver los dineros recibidos en calidad de préstamos.

LA “STANDARD FRUIT Co
La “Standard Fruit Co” arribó al Ecuador porque el Mal de Panamá había infectado la producción de sus plantaciones en Centroamérica, especialmente en Panamá, Honduras, El Salvador y Guatemala y requería la fruta de otros países. En el Ecuador el banano aún era un producto marginal y sus exportaciones no alcanzaban sino un 4%. No existía una infraestructura vial que permitiera adquirir la fruta a través de carreteras, de suerte que la Standard se vio precisada a contratar los servicios de las lanchas y los trabajadores de la empresa de Luis A. Noboa Naranjo para retirar los racimos de las haciendas ríoenses por iba fluvial.
Así fue como se convirtió Luis A. Noboa Naranjo en su exportador exclusivo para el mercado norteamericano y el 26 de Diciembre constituyó la “Compañía de Comercio y Trasporte S.A.” , inscrita el 3O en el Registro de la Propiedad con un capital inicial de S/. 5oo.ooo, transformada con el paso del tiempo en la hoy “Exportadora Bananera Noboa S.A.”

LA HACIENDA Y PILADORA SAN LUIS
I a la par que incrementaba el negocio del banano seguía en el arroz, actividad muy productiva, al punto que había adquirido la extensa hacienda San Luis de Jujan para arriba que siempre había sido una gran productora de arroz. Allí instaló otra Piladora. San Luis fue la primera de sus propiedades agrícolas. Por esos días se asoció con las firmas internacionales Bunge y Born de Buenos Aires y New York. Con ella logró el primer sitial en la exportación de arroz, abarcando mercados como los de Japón, Sudáfrica y la Indía.

TRABAJADOR INCANSABLE
Cuando se inició la exportación de arroz en l.94l Marcos percibía el 6O% y Noboa solamente el 4O% de las ganancias. El 47 al asociarse con la Standard Fruit en la exportación de banano los procentajes se igualaron. En los años 7O, al trasladarse Noboa a New York empezó a ganar el 6O% de las utilidades. Finalmente Marcos terminó vendiendole sus acciones y Noboa quedó de dueño absoluto de todas las empresas, funcionando desde esa fecha como Grupo Noboa.
A las 8 los caballeros concurrían con trajes obscuros y las damas de largo y casi siempre de negro Se hablaba bajito y brindaban cocktails y champagne. A las ll o l2 se dirigían a sus casas en elegantes vehículos. Unos vivía en el centro, otros en los barrios del centenarío y del salado En algunas ocasiones, al pasar por la oficina de Marcos, veíamos las luces encendidas, señal inequívoca que aún se hallaba trabajando Lucho Noboa y se reían de esta conducta tan rara, que algunos llegaron a calificar de inofensiva locura, pues no podían entender cómo un hombre joven, simpático e inteligente, pudiera gastar los mejores años de su vida con tanta exageración, en vez de trabajar y divertirse sanamente como ellos lo hacían.

LA MARCA BONITA BANANA
Luis A. Noboa Naranjo ya era una figura nacional, hablaba y escribía correctamente en inglés, idioma aprendido con la ayuda de diccionaríos. El l8 de Abril de l.956 presidió la delegación del Ecuador a la Conferencia Internacional de bananeros en San José de Costa Rica; evento convocado por el Presidente de esa nación para obligar a los países centroamericanos, Ecuador y Colombia, a aceptar las asignaciones de cuotas a las exportaciones de banano, propósito al que se opuso tenazmente Noboa porque coartaba la libre empresa. Las estadísticas posteríores demostraron su indiscutible acierto pues el Ecuador logró exportar cantidades muy superíores a las que hubiera tenido que sujetarse con su cuota.

LA MOLINERA
En l.96O inició una nueva etapa de su vida fundando la “Industríal Molinera S.A.” para copar el consumo interno y popular de harina de trigo en el país, pues la producción nacional no abastecía, de suerte que pensó que si importaba las mejores variedades de la gramínea de los países tradicionalmente productores y las mezclaba con las variedades ecuatoríanas, conseguiría una excelente harina de reconocida variedad y marca. Por eso, contando entre los productos manufacturados a la avena Quaker Oats de los Estados Unidos, como era un contendor implacable logró desplazar al poderoso grupo industríal, “Harinas del Ecuador S. A.”, fundado por Francisco Illescas Barreiro

La Molinera utilizó costosos equipos de descargue por succión para transportar el cereal de las bodegas de los buques a la planta, permitiendo un proceso ajeno a toda contaminación. Este rigurosos procedimientos, con las técnicas más modernas y bajo estrictas medidas de control de calidad, dieron un producto inmejorable. Contrató a un personal idóneo y lo capacitó con técnicos del exteríor, levantó los más funcionales silos del país y lanzó al mercado una serie de productos de consumo masivo y popular

LOS MOLINOS POULTIER
En Noviembre de l.98O adquirió los afamados Molinos Poultier en Latacunga y puso al frente de ellos al ingeniero chileno Richard Watt. El 8l contrató al técnico alemán Konrad Linder y con una serie de cambios y el montaje de varías maquínarías italianas marca Golfetto aumentó en Mayo del 82 la producción de 33 a 52 toneladas de harina de trigo por día, cantidad que se ha ido incrementando hasta llegar a las l7O toneladas díarías, cuya calidad es controlada por un moderno laboratorío El tradicional edificio fue ampliado en solamente seis meses con la compañía Foram.

LA FLOTA NAVIERA
El negocio naviero evolucionó gracias a que realizó trueques de banano con papel craft y almidón para la confección de las cajas de cartón con las que comenzó a exportar la fruta. También hizo negocios tríangulares transportando banano desde el Ecuador hacia el país consumidor, tomando carga allí para otros países y trayendo al Ecuador carga general de retorno de los mismos. Por eso constituyó en Nassau, capital de las islas Bahamas, la Pacific Fruit Co El 23 de Septiembre de l.964 adquirió la hacienda Martinica en Pimocha, provincia de Los Ríos, con una extensión de 785 hectáreas. Luego compró otras más dedicandolas al cultivo del banano con sistemas y técnicas muy modernas de explotación, excepto dos que son ganaderas.

Fue por entonces que cambió la denominación social a “Exportadora Bananera Noboa S.A.”, empresa que en l.988 tenía un capital social de cuatrocientos millones de sucres dividido en cuatrocientas mil acciones ordinarías y nominativas de un valor nominal de un mil sucres cada una,numeradas de la cero uno a la cuatrocientos mil inclusive De suerte que el grupo Noboa era dueño de 2oo.l82 acciones frente al grupo Marcos de l99.8l8 lo cual daba el total de 4oo.ooo acciones a que ascendía el capital social. Poco después el grupo Marcos cedió y transfirió la totalidad de sus acciones a Noboa

TECNIFICACION DEL PAIS
Su condición de ecuatoríano radicado en el extranjero, sobre todo por su proximidad a los grandes centros científicos del mundo moderno, le habían aclarado la visión sobre el futuro ecuatoríano Soñaba con un país altamente tecnificado, de gran producción agrícola por la facilidad existente en la costa para obtener tres y cuatro cosechas anuales, pero sabía que para alcanzar las metas óptimas se requería mejorar el nivel educacional medio, formar institutos técnicos, adecuar la conciencia nacional hacia el brillante porvenir que nos espera algún día. Por eso empezó a meditar en la conveniencia de crear una Fundación de capacitación técnica, especialmente en la rama agrícola industríal, proyecto que lamentablemente no pudo ver iniciado y que recién ahora se está convirtiendo en realidad por el esfuerzo de sus herederos, especialmente de su viuda e hija Isabel, que trabaja con

LA CAMARA DE COMERCIO
Al poco tiempo la Cámara de Comercio de Guayaquil resolvió otorgarle su máxima condecoración institucional denominada del Centenario de la Cámara, antes no entregada a nadie e instituida para sus socios más distinguidos. El miércoles 5 de Junio la recibió de manos de Andrés Barreiro Vivas en acto que revistió especiales características pues fue como el canto del cisne. Se le vio afectado por su enfermedad pero no disminuido El discurso tuvo especiales toques de vivacidad e ingenio, hasta se mostró humorista, comentó la información traída por un diario y como casi todo lo suyo tuvo la virtud de ser fácil, directo y discreto

ULTIMOS CAMBIOS EMPRESARÍALES
A principios de l.993 trasladó sus oficinas centrales de New York al piso once de un lujoso edificio ubicado en la calle 56 entre Madison y Park Avenue. En Octubre el gobierno del Arq. Sixto Duran Ballén Cordobés, le otorgó la Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito pero dado su mal estado de salud se postergó la imposición de la Medalla y banda respectiva. Ya le habían comenzado los achaques de su última enfermedad, que fue cardiaca.

Las empresas generaban l8.ooo plazas de trabajo y alrededor del 5% del PIB ecuatoriano La Bananera Noboa S.A. ( EBNSA ) constituía el cuarto grupo comercializador de banano en el mundo y el mayor del país. Sus activos fijos estaban dados por catorce haciendas bananeras divididas en tres grupos de gestión denominados Agrícola Clementina, Álamos y La Julia. Tenía dos subsidiarías: Bananera Continental Banacont S.A. y Bananera Esmeraldas Banaesmeraldas S.A. empresas asociadas: Oro Banana Obsa y una docena de cooperativas bananeras radicadas en la provincia de El Oro También se movía a través de tres empresas cartoneras y de plásticos denominadas: Industria Cartonera Ecuatoriana ICESA. Manufacturas de Cartón MACARSA y Compañía Nacional de Plásticos CONAPLAST. En materia de fumigación y servicios aéreos tenía la Líneas Aéreas Nacionales del Ecuador LA Ecuador.

ENFERMEDAD FINAL
En l.993 sufrió dos crisis cardíacas y en Febrero de l.994 fue sometido a una operación de by pass en las arterías. A principios de Abril sufrió una crisis cardiaca pero se recuperó en la sala de cuidados intensivos del New York Hospital. En dicho centro se había asilado hacía pocas semanas el ex Presidente Richard Nixon. De inmediato se vio rodeado de todos los suyos, que viajaron presurosos desde el Ecuador. El Dr. Manuel Rodríguez Morales estaba haciéndose un chequeo médico en New York y le fue a visitar a las cinco de la tarde del lunes 25 de Abril para felicitarle por su recuperación. Noboa le contestó: Ya se que dijiste que no venías para tratar asuntos de oficina pero dime, que hay de…. y sin poderse contener entró en materia. Se hallaba lúcido aunque disminuído en sus fuerzas y hablaba con lentitud debido a la flema bronquial que le aquejaba.. ” A la salida me puso cerca su cara, me alborotó el pelo y me pidió: Venme a ver si vas a estar aquí como ocho días. No te pierdas.”

Tres días después, a las seis de la mañana del Jueves 28 de Abril de l.994, despertó, entró al baño pero salió al momentito, tosió y no recuperó más la conciencia. Falleció a las 2 y lO de la tarde sin sufrimiento alguno, fue conducido a una funeraria privada como se acostumbra en los Estados Unidos y arribó a Guayaquil el día Sábado 3O , a las siete de la mañana, para su velatorio, preparado de antemano por su hijo Álvaro La Comisión de Tránsito y la Policía Nacional coordinaron su traslado a los patios de la Industrial Molinera Noboa, donde se levantó una severa Capilla Ardiente. La calle El Oro se cerró a la altura de Eloy Alfaro para permitir solamente el ingreso de la carroza y de los carros de los familiares.

La carroza recorrió con escolta la Avenida de las Américas y las calles Los Ríos y El Oro y al llegar a la Molinera el féretro fue cargado por los obreros de sus compañías, divididos en dos turnos.

Monseñor Néstor Astudillo y el Padre Guillermo Quinteros celebraron una Misa de cuerpo presente. intervinieron con sentidas oraciones fúnebres Pedro Mujica, Econ. Roberto Baquerizo Valenzuela y el Ing. Juan José Pons Arízaga. La asistencia fue masiva pues se habían congregado centenares de empleados y obreros de sus empresas. A las l2 y 3O fue conducido por la calle Eloy Alfaro hasta Venezuela y por esta a Chimborazo y de allí a la Catedral, donde permaneció expuesto
A las 5 y 3O arribó procedente de Bahía de Caráquez el Presidente Sixto Duran Ballén Cordovéz, quien saludó a los deudos y entregó en manos de su viuda la insignia de la Orden Nacional al Mérito decretada meses atrás, tras lo cual se ofició otra misa. Junto al Presidente

Siendo las 6 y 3O se realizó el postrer traslado por la calle Chimborazo hasta Julián Coronel, fue enterrado en el Cementerio General, en el sector de la Puerta No 3 y a nombre de la familia tomó la palabra su hijo Alvaro Noboa Pontón.
Al cumplirse el tercer aniversario de su fallecimiento el diario El Universo publicó algunas de sus frases célebres, todas llenas de un sano deseo de vivir.

SOBRE EL TRABAJO
-No importa qué tipo de trabajo sea, lo importante es trabajar. Es la única manera de salir adelante. La cosa más vil en este mundo, lo que más degrada, es la dádiva fácil. Cuando todos tengan trabajo, cuando todos trabajemos más, nos olvidaremos de la política y habremos creado Cuando todos tengan trabajo, cuando todos trabajemos más, nos olvidaremos de la política y habremos creado bienestar. Cuando se tiene bienestar nadie piensa en matar, en fusilar ni en conspirar. Base fundamental para el hombre es tener trabajo, abundante y honorable. El hombre sin trabajo no cree en la justicia social. Me complace saber que he creado trabajo para muchos y quisiera seguirlo haciendo para muchos más.

BIENESTAR. 
Cuando se tiene bienestar nadie piensa en matar, en fusilar, en conspirar. Base fundamental de satisfacción para el hombre es tener trabajo abundante y honorable. El hombre sin trabajo no cree en la justicia social. me complace saber que he creado trabajo para muchos y quisiera seguirlo haciendo para muchos más.

SOBRE LA DIGNIDAD: La dignidad de un hombre es el respeto que él tiene de sí mismo, el decoro que busca para sí. La dignidad constituye la suma de distinción y honor que hacen del ser humano una excelencia.
SOBRE EL EXITO: El exito de una empresa no es el edificio que posee, sinó la organización que la opera.
SOBRE LA ORGANIZACION: Yo tengo muchas organizaciones , muchas empresas, todas ellas con cabezas dotadas de poder de acción y decisión.
SOBRE EL DINERO: Tengo poca confianza en el dinero desinfectado de los bancos con cuentas secretas, de esos botines de dictadores y tiranos, fondos evadidos de países en crisis. Mi dinero es limpio por naturaleza, producto de un trabajo hecho con tesón por mi equipo empresaríal.
SOBRE LA VIDA: La vida no es magnánima y hay que luchar a fondo, hay que arrancarle lo mejor que tiene, pues al cabo de la esquina está la muerte.
SOBRE LA MUERTE: Es una abstracción. La vida es lo importante. Tal el hombre que se levantó por sus propios méritos hasta convertirse en el mayor empresario ecuatoriano del siglo XX y porqué no decirlo, de todos los tiempos.

Luis Adolfo Noboa Naranjo 01 – Febrero-1916/28-Abril-1994