Homenaje de Alvaro Noboa a la memoria de su padre

En memoria de su padre

“La cultura es patrimonio del pueblo y constituye un componente esencial de su identidad”.

Basado en este concepto, que es universal, Álvaro Noboa consideró que el mejor homenaje que podía hacer a su padre era establecer el museo que lleva su nombre yponer su colección privada en exhibición, con el objetivo de compartir con los ciudadanos tanto del país y del extranjero que visitan la ciudad de Guayaquil y, almismo tiempo, promover y fomentar el talento y la creatividad de nuestros artistas.

A lo largo de su vida, Luis A. Noboa Naranjo, fue un hombre que se identificaba con lasartes visuales, y estaba enamorado de la pintura en particular. Adquirió 97obras de arte de pintores conocidos, que juntos constituyen un tesoroinestimable, y son un símbolo y un orgullo para nuestro país.

La información técnica demuestra las obras de arte incluidas en esta colección, en la que tres murales de Manuel Rendón Seminario destacan, así como las pinturas de laEscuela Quiteña, las de Oswaldo Guayasamín, Eduardo Kingman, Humberto Moré,CarlosCatasse, Segundo Espinel, Luis Miranda, Oswaldo Viteri, y otros.

Álvaro Noboa también considera importante exhibir la oficina de su padre:los objetos personales que usó durante su vida de negocios con éxito.

Para que el museo Luis A. Noboa Naranjose convierta en una realidad, dedicó elprimer piso del Edificio de Seguros Cóndor, ubicado en P. Ycaza y Córdoba, a lainstalación. Lo más importante es que nombró a Pablo Martínez Rojas como su director, dándole la responsabilidad de llevar a buen término esta tarea y, con eltiempo, darle vida.

Una vez terminadas las obras, el museo Luis A. Noboa Naranjo fue inaugurado solemnemente el 25 de enero de 2006.